El funcionamiento de nuestro sistema nervioso es lo suficientemente complejo como para dar pie, en ciertas ocasiones en las que algo no funciona adecuadamente, atodo tipo de síndromes que pueden resultar difíciles de creer.
A pesar de que el cerebro nos dé una concepción unitaria y con sentido acerca de la realidad, en ocasiones ciertas alteraciones pueden hacer que nuestra manera de percibir las cosas se rasgue totalmente sin que ni siquiera nos demos cuenta. Este listado con los síndromes mentales más raros sirve como ejemplo para comprobar hasta qué punto nuestro sistema nervioso es capaz de entrar en dinámicas perjudiciales sin dejar de funcionar.
1. Ilusión de cristal
Dentro de los llamados síndromes culturales podemos encontrar algunos de los casos más curiosos de síndromes mentales raros. Entre ellos, puede nombrarse la ilusión de cristal.
Las personas que sufren este desorden psiquiátrico creen que están hechas de este frágil material y que, por lo tanto, pueden romperse con el más mínimo golpe. A pesar de tener gran cantidad de motivos y razones para pensar que su cuerpo es normal, no son capaces de abandonar esta creencia totalmente irracional.
Este síndrome era mucho más frecuente hace algunos siglos, y la mayoría de casos se dieron entre los siglos XV i XVIII. De hecho, Miguel de Cervantes utilizó un protagonista aquejado de este síndrome raro en sus Novelas Ejemplares, concretamente en El licenciado Vidriera. Sin embargo, en la actualidad han podido observarse algunos casos aislados de ilusión de cristal.
2. Síndrome de Cotard
Si es considerado uno de los síndromes mentales más raros es justamente porque es difícil explicar con palabras lo que sienten aquellas personas que lo sufren.
La gente con Síndrome de Cotard creen estar muertas o pertenecer a un plano de la realidad que no se corresponde al del resto de personas y objetos. Clásicamente, estas personas niegan la existencia de su cuerpo como algo vivo o que pertenece a la misma categoría de su mente. Así, pueden creer que su carne se está pudriendo, que sus órganos internos están desapareciendo o que de alguna manera figurada ellas mismas han dejado de existir.
Un síndrome raro en el que el paciente experimenta severas alteraciones en el procesamiento de las imágenes que ve y en la coordinación de sus movimientos.
3. Síndrome de Bálint
Concretamente, se han descrito tres categorías de síntomas: la imposibilidad de procesar las imágenes como un conjunto, los problemas para coordinar los movimientos de los brazos de acuerdo a lo que se está viendo, y los problemas para mover los ojos. Esto significa, por ejemplo, que alguien con Síndrome de Bálint será capaz de ver una persona si la tiene cerca, pero no sabrá si está a su lado o unos metros más allá, al otro lado de una ventana, ya que no podrá ver la imagen en su conjunto sino cada una de sus partes por separado.
Del mismo modo, sólo podrá coger con la mano un objeto que está viendo después de muchos intentos y gracias en gran parte de la casualidad.
4. Síndrome de Alicia en el país de las maravillas
Igual que la protagonista de la novela de Lewis Carroll, las personas con este raro síndrome experimentan alteraciones en el espacio-tiempo... o al menos eso es lo que ocurre en su consciencia.
Pueden creer que ciertos objetos son mucho más grandes o pequeños de lo que realmente son, o que el tiempo deja de regirse por sus normas tradicionales en ciertos lugares o momentos.
5. Síndrome de Anton
El Síndrome de Anton es una variante de ceguera cortical en el que el paciente actúa como si pudiera ver. Si bien sus ojos funcionan bien y las pupilas reaccionan ante las variaciones de la luz, la parte trasera del cerebro (lóbulos occipitales) no funcionan bien y los datos que llegan desde los nervios ópticos no llegan a procesarse para formar una imagen, lo cual no impide que ciertas zonas del cerebro actúen como si les estuviese llegando esa información.
6. Síndrome de Capgras
Uno de los síndromes más raros, ya que afecta a aspectos subjetivos y emocionales de nuestra manera de reaccionar ante la presencia de otros.
Las personas que experimentan delirio de Capgras creen que ciertas personas, generalmente amigos o familiares, han sido sustituidas por impostores, aunque no hay motivos objetivos para sostener una hipótesis así. De ese modo, son capaces de reconocer el cuerpo, la cara y la manera de vestir de, por ejemplo, su propio padre, pero negarán que su identidad sea verdadera y reaccionarán con hostilidad ante su visión.
Se trata de un síndrome relacionado con la Prosopagnosia, si bien esta última tiene un componente cognitivo.
7. Síndrome de la mano ajena
En las personas con Síndrome de la Mano Ajena, los afectados ven como una de sus manos parece actuar por voluntad propia, sin que la propia consciencia tenga ningún papel a la hora de delimitar las intenciones y los movimientos de esta parte del cuerpo.
Esto es frecuentemente acompañado de la sensación de que la mano no pertenece a uno mismo, sino a otra entidad extraña. Estos síntomas forman parte de una enfermedad neurológica muy rara, pero curiosamente saltó a la luz pública en la película Dr. Strangelove, en la que Peter Sellers encarnaba a un antagonista cuya mano parecía cobrar vida propia, lo cual sirvió para que este conjunto de síntomas sea llamado con frecuencia Síndrome del Dr. Strangelove.
8. Síndrome de Otelo
Este es otro de esos síndromes raros en el que los delirios y las ideas extrañas acerca de la realidad cotidiana cobran protagonismo.
Concretamente, las personas que experimentan el Síndrome de Otelo creen que sus parejas les están siendo infieles, y para ello se basan en las hipótesis más extrañas y en los detalles más insignificantes. Puede parecer la caricatura de un caso extremo de celos, pero lo cierto es que se trata de una psicopatología con consecuencias muy serias tanto para la persona que lo sufre como para su entorno cercano.
9. Síndrome de Münchhausen
Las personas con este síndrome fingen estar enfermas para que los demás las cuiden. En algunos casos, incluso, pueden llegar a infligirse todo tipo de heridas y lesiones para convertirse en pacientes.
Este comportamiento forma parte de la necesidad de asumir el rol de alguien que necesita cuidados especiales constantemente, y todo ello por medio de las mentiras patológicas.
10. Síndrome de Fregoli
Uno de los síndromes mentales más raros es el Síndrome de Fregoli, en el que el paciente cree que distintas personas son, en realidad, una sola.
Es decir, tiene la sensación de que una o varias personas tienen la capacidad de cambiar de apariencia para salir a su encuentro bajo distintos disfraces. El Síndrome de Fregoli va acompañado de pensamientos de tipo paranoico y de manía persecutoria que se derivan de esta extraña sensación.
Es un proceso biológico que permite la creación de nuevos organismos, siendo una característica común de todas las formas de vida conocidas. En los organismos que están formados por una sola célula, la división de ésta para dar lugar a una nueva célula equivale a la reproducción de todo el organismo, pero en los organismos pluricelulares ambos procesos, la reproducción de las células y la reproducción del individuo, son diferentes, aunque estén relacionados.
La reproducción es un proceso que se da tanto en los individuos completos como en las células que los forman. Para que un individuo pueda reproducirse es necesario que lo hagan, al menos, algunas de sus células.
Aunque un organismo pluricelular no se vaya a reproducir necesita que algunas de sus células se dividan para sustituir otras células muertas, o para que el organismo se desarrolle. Pero no todas las células de un organismo pueden dividirse. En los organismos pluricelulares las células se diferencian, dejando de realizar ciertas funciones que son desempeñadas por otras células del individuo, y la reproducción no es una excepción a este hecho: la mayor parte de las células de un individuo adulto no pueden reproducirse, de modo que solo conservan esta capacidad unas pocas células en cada órgano, que reciben el nombre de células madre. Por último, es necesario que algunas de las células con capacidad de reproducirse se dividan para que pueda ocurrir la reproducción del individuo completo.
En los organismos pluricelulares la reproducción celular desempeña tres funciones diferentes: sustituir células muertas, permitir el desarrollo del organismo y hacer posible la reproducción del individuo del que forman parte.
TIPOS DE REPRODUCCIÓN:
REPRODUCCIÓN ASEXUAL La reproducción asexual se presenta en todos los organismos unicelulares, pero también en los pluricelulares que no tienen especialización en tejidos (hongos, algas), en la mayor parte de las plantas y en algunos tipos de animales. En algunos casos es el único tipo de reproducción que posee el organismo, como ocurre en bacterias y hongos, por ejemplo, pero es mucho más frecuente que las especies que se reproducen asexualmente también puedan hacerlo sexualmente. Además, muchos organismos que no tienen mecanismos de reproducción sexual sí que tienen algún tipo de mecanismo que les permite intercambiar información genética entre individuos, de modo que pueden dar lugar a nuevas combinaciones de características.
Bipartición: la célula se divide para dar lugar a otras dos de tamaños parecidos entre sí. Internamente, lo que ocurre es que la célula progenitora crece y duplica su ADN, y luego divide su citoplasma gracias a que la membrana se estrangula hasta partir la célula aproximadamente por la mitad. La bipartición se produce en bacterias, levaduras, algas unicelulares y protistas.
Gemación: es un proceso de división desigual, en el que una célula da lugar a otra u otras más pequeñas que ella, que después de separarse deberán crecer hasta dar lugar a un individuo adulto. Externamente se observa el crecimiento de una protuberancia en la célula progenitora, que va haciéndose más grande hasta que es de tamaño similar a la célula madre. Internamente, el núcleo de la célula se divide en el límite entre la célula progenitora y la yema. Es un proceso típico de algunas levaduras.
Esporulación: la esporulación es la formación de esporas, y las esporas son células especiales, envueltas en una cubierta protectora que les permite resistir cuando las condiciones ambientales hacen difícil la supervivencia del individuo. Algunos tipos de organismos, como los hongos, se reproducen siempre formando esporas, que pueden ser transformadas y quedar en reposo hasta que las condiciones ambientales les permiten germinar y dar lugar a otro nuevo hongo, pero hay otros organismos, como muchas bacterias, que se reproducen habitualmente por bipartición, pero que cuando las condiciones de su entorno se hacen difíciles (deshidratación, cambios de temperatura...) forman una espora, capaz de sobrevivir en esas circunstancias. En la mayor parte de los casos, la célula original muere, quedando solo la espora.
Reproducción asexual en plantas
Prácticamente todas las plantas pueden reproducirse de forma asexual por uno o varios mecanismos. En general, todas son capaces de reproducirse mediante esquejes, que son simplemente trozos de la planta que pueden dar lugar a la formación de individuos completos, gracias a que pueden regenerar todos los órganos de la planta.Los esquejes son muy utilizados en jardinería y agricultura como método rápido de propagación.Pero, además de la formación de esquejes, muchas plantas poseen mecanismos específicos de reproducción asexual:
Esporulación: algunas plantas, por ejemplo, los helechos, son capaces de producir esporas que se esparcen y pueden germinar en condiciones ambientales adecuadas. En el caso concreto de los helechos, pero también de los musgos, la formación de esporas forma parte de un ciclo de reproducción alternante, que consiste en que la planta se reproduce alternativamente de forma asexual y sexual.
Gemación: en las plantas, la gemación incluye la formación de diferentes estructuras reproductivas específicas, que son órganos normales (raíces, tallos, hojas) modificados. Existen varios tipos de yemas diferentes:
Rizomas: son tallos subterráneos que crecen horizontalmente y que pueden dar lugar a raíces y brotes a partir de sus nudos. Es un mecanismo habitual en plantas de climas fríos, que pierden sus partes aéreas durante el invierno, y que al llegar la primavera rebrotan a partir de los tallos subterráneos que aún están vivos. También son muy empleados en agricultura.
Tubérculos: son también tallos subterráneos modificados y engrosados, que acumulan sustancias de reserva que sirven para que las futuras plantas se desarrollen hasta que puedan realizar la fotosíntesis para auto mantenerse. El ejemplo típico de tubérculo es la patata, que también es un ejemplo de cómo los tubérculos pueden utilizarse como alimento, gracias a la gran cantidad de sustancias de reserva que acumulan.
Estolones: son tallos rastreros, pero superficiales, que no tienen apenas hojas. Los nudos pueden desarrollar raíces y tallos verticales normales, a partir de los cuales nacen las nuevas plantas. Un ejemplo de propagación mediante estolones son las fresas.
Bulbos: son engrosamientos subterráneos del tallo, rodeados de hojas carnosas que acumulan sustancias de reserva. Dentro del bulbo se forma la estructura de la futura planta, incluyendo las yemas a partir de las cuales se desarrollará. Ejemplos típicos de bulbos son las cebollas y los ajos.
Apomixis: se trata de un mecanismo de reproducción asexual bastante típico entre los cítricos, que se da también en los manzanos, las zarzamoras o los mangos. Consiste en la formación de semillas sin que previamente se haya producido la fecundación. Se aprovecha frecuentemente en agricultura, para mantener las características convenientes de las plantas cultivadas.
Reproducción asexual en animales
La reproducción asexual se da también en varios tipos de animales, especialmente en invertebrados, pero también en algunos grupos de invertebrados como anfibios, reptiles o peces. En general, no es el único mecanismo mediante el cual se reproduce la especie, sino que todos los organismos que pueden reproducirse asexualmente lo hacen también sexualmente, de forma simultánea (como ocurre en las abejas, en las que la reproducción asexual y sexual da lugar a organismos diferentes) o alternativa, dependiendo de las condiciones ambientales.
Existen varios mecanismos de reproducción asexual que se presentan en diferentes grupos de animales:
Fisión o bipartición: se produce en varios tipos de animales, como las planarias. Consiste en la formación de dos individuos a partir de dos fragmentos de tamaño parecido de un único progenitor.
Gemación: El nuevo individuo se forma como un "brote" de pequeño tamaño a partir del progenitor, como ocurre en los cnidarios. En algunos casos los individuos recién formados permanecen unidos al progenitor, dando lugar a la formación de colonias, como los arrecifes de coral. En otros casos, en cambio, se forman a la vez un gran número de individuos, que se liberan rápidamente, con lo que el organismo se expande a gran velocidad (estrobilación).
Fragmentación: es la reproducción del organismo completo a partir de un trozo cualquiera de un organismo original. Es habitual en organismos coloniales, como las esponjas, pero también se da en otros más complejos como las planarias o algunas estrellas de mar, pero no todas. La fragmentación, es decir, la formación de un individuo completo a partir de un fragmento, no debe confundirse con la regeneración, que es la capacidad de volver a formar una parte del cuerpo que el animal había perdido.
Partenogénesis: es un tipo de reproducción asexual que se produce cuando un óvulo se desarrolla sin que se haya producido fecundación. Los animales tienen en cada una de sus células dos copias de cada cromosoma, por lo que se dice que son organismos diploides.
REPRODUCCIÓN SEXUAL
Existen 3 procesos principales.
Gametogénesis: Es el proceso por el cual se forman los gametos a partir de una célula madre.
Fecundación: Proceso por el cual dos gametos de diferentes individuos se fusionan a nivel de citoplasma como núcleo para formar una nueva célula llamada zigoto.
Desarrollo embrionario: A lo largo de este proceso, el zigoto se multiplica y divide para dar lugar a un individuo adulto.
En los individuos unicelulares la gametogénesis y la fecundación es sencilla, mientras que el desarrollo embrionario es casi nulo.
Meiosis. Se divide en dos etapas. Meiosis I o fase reductiva: su principal característica es que el material genético de las células hijas es la mitad (n) del de las células progenitoras (2n). Meiosis II o fase duplicativa: las células resultantes de esta etapa tienen diferente contenido genético que sus células progenitoras (n). )
Recordemos que los individuos 2n tienen pares de cromosomas homólogos, cada uno con dos cromáticas. Por tanto en la primera división se separan cromosomas homólogos, mientras que en la segunda división se separan cromáticas, para así poder dar lugar a 4 células n al final de la meiosis.
Reproducción sexual según las características morfológicas de los gametos
Reproducción sexual anisogámica:La reproducción sexual anisogámica, también conocida como heterogámica, es aquella que ocurre en la mayoría de los organismos pluricelulares como plantas y animales.En este tipo de reproducción los gametos presentan diferencias entre sí, tanto en su morfología como en su fisiología.Una de las principales diferencias entre los gametos es que el masculino es pequeño y móvil. A diferencia del femenino, que además de tener un tamaño más grande, es sedentario, es decir, no se mueve. Al primero se le conoce como microgameto y al segundo como macrogameto.En este caso, la reproducción se lleva a cabo cuando ambos gametos se unen y combinan su ADN. Es precisamente por esta combinación de genes de ambos progenitores que se desarrolla un nuevo organismo diferente, pero con características heredadas de ambos donantes.
Reproducción sexual isogámica:La reproducción sexual de tipo isogámica es la que se caracteriza por la intervención de gametos que son morfológicamente iguales.Es decir, presentan un mismo tamaño, una forma externa completamente idéntica, así como una misma fisiología. Reproducción sexual según el tipo de fecundación
Reproducción vivípara:La reproducción vivípara es el tipo de reproducción que se da en la mayoría de los mamíferos, incluyendo los humanos. Esta modalidad de reproducción se caracteriza por el hecho de que tanto la fecundación como el desarrollo del embrión ocurre dentro de la madre.
REPRODUCCIÓN DE LA CÉLULA EUCARIONTE: MITOSIS Y MEIOSIS
Las células eucariotas de animales, plantas, hongos y algunos organismos protistas conforman seres pluricelulares. Su reproducción se lleva a cabo a partir de la división celular, la cual permite la generación de más células. En realidad, las células se originan a partir de una célula madre que se divide en dos o más células, llamadas células hijas. Los seres vivos deben a este proceso su crecimiento y la continuidad de la vida, ya que implica la distribución de material genético idéntico o ADN.
Las células de estos organismos experimentan dos tipos de división: mitosis y meiosis. En la primera se producen células genéticamente idénticas de modo que el núcleo de las células duplica su material para dividirse.
La mitosis se compone de 4 fases básicas:
Profase. La cromatina (complejo de ADN y proteínas) del núcleo celular se condensa y se organiza en cromosomas, posteriormente la membrana nuclear desaparece. Además, los cromosomas hacen copias idénticas de sí mismos.
Metafase. Todos los cromosomas cambian su disposición y se alinean justo en el centro de la célula. Esto da como resultado la formación de la llamada placa ecuatorial.
Anafase. Ahora sí, los cromosomas se dividen justo por la mitad y cada sección se dirige hacia un extremo de la célula, por lo que quedan separados. A partir de esta fase se distribuyen las copias de la información genética original.
Telofase. Se origina una nueva membrana en cada extremo de la célula, envolviendo el material del núcleo. Al final, aparecen dos núcleos iguales al núcleo original y quedan formadas dos células hijas con cromosomas idénticos a los de la célula madre.
Por su parte, la meiosis origina a los gametos, que son células sexuales haploides, es decir, que poseen una sola copia de cada cromosoma. Las células diploides tienen cromosomas organizados por parejas. Así que en la meiosis, a partir de una célula diploide se obtienen 4 células haploides (los gametos) de cromosomas distintos entre sí pero diferentes de los de la célula madre. El resultado son células hijas en posesión de un núcleo con la mitad del material hereditario.
La meiosis consta de dos etapas:
Meiosis I:
Profase I: Los cromosomas del núcleo celular comienzan a organizarse, de modo que los homólogos se juntan e intercambian fracciones de ADN.
Metafase I: Los pares de cromosomas son ya visibles y se disponen en línea en el centro de la célula, formando la placa ecuatorial.
Anafase I: Cada cromosoma de un par se dirige a un extremo de la célula.
Telofase I: Alrededor de los nuevos núcleos con un solo cromosoma de cada par se forma una membrana nuclear. El ADN no se replica.
Meiosis II
Procede de modo similar al de una mitosis normal pues consta de Profase II, Metafase II, Anafase II y Telofase II, pero el resultado genético es diferente. En la Telofase II los cromosomas se desenrollan y alargan, se mueven a sitios distintos de la célula y se forma pared celular que da lugar a las células hijas.
En la meiosis los cromosomas son copiados una sola vez del mismo modo que en la mitosis, pero se producen dos divisiones celulares en vez de solo una.
Funciones:
› Mitosis: Crecimiento y reparación de tejidos, transmisión genética, generación de nuevos individuos, continuidad de la vida.
› Meiosis: Generación de células sexuales o gametos, reproducción sexual, diversidad genética.
REPRODUCCIÓN DE LA CÉLULA PROCARIONTE: FISIÓN BINARIA
Las células procariotas propias de los organismos más simples como las bacterias o arqueobacterias, se dividen por medio de fisión binaria o bipartición. A diferencia de las células eucariotas, su reproducción da lugar a nuevos individuos.Los organismos procariontes generalmente cuentan con un solo cromosoma. En primer lugar, el ADN se replica y se producen dos copias del cromosoma que no se alinean en un plano ecuatorial. Cada copia se mueve a una parte distinta de la membrana celular y la célula comienza a separarse en dos. Los cromosomas originales y replicados se separan y se generan células genéticamente idénticas.
El envejecimiento es un proceso natural, gradual y continuo a través del tiempo inducido por factores intrínsecos y extrínsecos, que modifican las propiedades y capacidades de los materiales. La definición general se puede aplicar a todas las clases de materiales: físicos, químicos, biológicos o celulares. El proceso de envejecimiento tambien tiene que ver con el acotamiento de los Telomeros.
Los telomeros son los extremos de los cromosomas y son regiones ADN no codificante, altamente repetitivas, cuya función principal es la estabilidad estructural de los cromosomas en las células eucariotas, la división celular y el tiempo de vida de las estirpes celulares. A medida que una célula eucariota, realiza el proceso de división celular, mitosis, va perdiendo fragmentos de los telómeros a causa de la no replicación de los extremos de las secuencias de ADN lineales, produciéndose un acortamiento de estos, lo que provoca una disminución progresiva de funcionalidad, y en última instancia, la muerte de la célula.
Durante el proceso del envejecimiento se producen a nivel celular una serie de cambios morfológicos y fisiológicos.
Daño de las membranas celulares, con alteración en la distribución de fosfolípidos y colesterol.
Aumento de las uniones covalentes entre las fibras de colágeno (así se disminuye la solubilidad de esta molécula).
Aumento del calcio extracelular.
Aumento del hierro, del potasio intracelula.
Disminución del volumen celular.
Disminución de la respiración celular.
Disminución de sistemas enzimáticos (fosfatasas ácidas, fosfatasas alcalinas,esterasas).
Acumulación de pequeñas gotas de lípidos.
Acumulación de lipofucsina (pigmento del envejecimiento celular).
La apariencia externa de los individuos varía con el paso de los años. Las arrugas y las canas son dos signos externos que expresan el envejecimiento orgánico de forma aparente.
Envejecimiento de la piel
Las características fundamentales del envejecimiento de la piel son la pérdida de la elasticidad y la deshidratación. Las células epidérmicas se adelgazan, las modificaciones en los haces de colágeno, junto con la falta de hidratación, provocan las arrugas y la piel da la sensación de colgar sobre los huesos.
Envejecimiento del cabello
Con respecto al cabello hay una disminución en la velocidad del crecimiento y la ausencia de melanina en el folículo piloso es la causa de la falta de coloración. Tanto la aparición de las canas como el propio debilitamiento y caída del cabello son signos muy ligados a factores genéticos, cambios hormonales y predisposición racial.
Envejecimiento de las uñas
El sistema tegumentario demuestra que el crecimiento continua durante el proceso de envejecimiento, un signo particularmente evidente lo constituye el crecimiento de las uñas. Estas suelen ser más duras, especialmente en los pies, y más espesas.
El envejecimiento celular puede representar la acumulación progresiva con los años de lesiones subletales que pueden conducir a la muerte celular o, al menos, a una disminución de la capacidad de la célula para responder a la lesión. Diversas funciones celulares se deterioran progresivamente con la edad. La fosforilación oxidativa por las mitocondrias está reducida, como lo están también la síntesis de los ácidos nucleicos, de las proteínas estructurales y enzimáticas, de los receptores celulares y de los factores de transcripción. Las células envejecidas tienen una capacidad reducida para captar nutrientes y para reparar las lesiones cromosómicas. Las alteraciones morfológicas de las células envejecidas consisten en núcleos anormalmente lobulados e irregulares, mitocondrias vacuoladas pleomórficas, disminución del retículo endoplásmico y deformación del aparato de Golgi. Al mismo tiempo, existe una progresiva acumulación del pigmento lipofuscina, un producto de la peroxidación lipídica que constituye una prueba de la lesión oxidativa.
Se han propuesto varios mecanismos para explicar el envejecimiento celular, las teorías más recientes se centran en dos procesos relacionados entre sí: la existencia de un reloj genéticamente determinado, que controla el envejecimiento, y los efectos de la exposición continua a factores exógenos, que dan lugar a la acumulación progresiva de lesiones celulares y moleculares.
¿QUÉ ES LA NECROSIS?
Se le conoce como muerte celular o muerte patológica de un conjunto de células, esta es la maifestacion mas grave de una enfermedad a nivel celular, la necrosis no se cura o repara ya que es causada por la falta de oxigeno en un tejido, es decir, que la sangre no llega a dicho tejiso u organo causando isquemia, por infeciones, exposicion a radiación o sustancias toxicas.
Puede definirse como la muerte celular patológica reconocible por los signos morfológicos de lanecrofanerosis. Estos son: en el [[citoplasma,hipereosinofiliay pérdida de la estructura normal; en el núcleo,picnosis, cariolisis o cariorrexis . La picnosis es la retracción del núcleo con condensación de la cromatina; la cariolisis, la disolución del núcleo; la cariorrexis, la fragmentación del núcleo en trozos con cromatina condensada. Las alteraciones del citoplasma y núcleo son coexistentes.
En esta definición se destacan dos ideas:
La primera idea excluye de la necrosis toda muerte celular que no sea manifestación de enfermedad, es decir la apoptosis que ocurre en la muerte celular normal en los tejidos lábiles, es decir, en los que están sometidos normalmente a un recambio de células, como los eritrocitos, las células epidérmicas, las células de los epitelios respiratorioy digestivo, etcétera.
La segunda idea excluye de la necrosis otras formas de muerte celular patológica o apoptosis asociada a condiciones patológicas, que no se manifiestan en los signos de la necrofanerosis, así por ejemplo, la muerte celular por la que puede producirse una atrofia numérica.
Necrobiosis
Se llama necrobiosis el proceso celular que media entre el momento en que la [[célula muere y el momento en que se presenta la necrofanerosis. Durante este periodo la célula no muestra alteraciones a la microscopía corriente; con este método de examen la necrobiosis dura 6 a 8 horas.
Necrofanerosis
Los signos de necrofanerosis están definidos claramente con microscopía de luz, se presentan, por lo general, no antes de 6 horas de ocurrida la muerte celular y pueden persistir días o semanas e incluso meses.
Necrolisis
Se denomina necrolisis el proceso de desintegración y disolución de la célula necrótica, proceso que en ciertas condiciones se acompaña de infiltración de células polinucleares y remoción de los detritus celulares por macrófagos.
Nomenclatura
El concepto de necrosis se refiere esencialmente a células, la destrucción de la sustancia intercelular en la necrosis es un hecho secundario e inconstante y que se observa bajo ciertas condiciones.
Necrosis por hipoxia
En este modelo la alteración primaria en la [[célula se produce en las mitocondrias, en las que se frena la oxidación fosforilativa y disminuye así la producción de ATP. El descenso de ATP tiene fundamentalmente dos consecuencias: puesta en marcha de la glicolisis (anaeróbica) y detención de los procesos activos que requieren ATP.
Necrosis por radiación
En este modelo la noxa corresponde a radicales libres producidos por la radiación ionizante. La lesión primaria se produce en la membrana celular. Las alteraciones que siguen son similares a las de las últimas fases de la necrosis por hipoxia, fases en que la entrada de iones de calcio al citosol, la activación de las enzimas y las lesiones de las membranas celulares desempeñan el papel principal. Las lesiones mitocondriales se producen tardíamente en comparación con la necrosis por hipoxia. Entre otras noxas que actúan de manera similar a las radiaciones ionizantes, está el tetracloruro de carbono.
Necrosis de reperfusión
En este modelo estudiado en la isquemia experimental del miocardio y de particular importancia en la patología humana, a diferencia de la necrosis por hipoxia, la necrosis se produce no durante isquemia, sino cuando se la interrumpe reperfundiendo sangre. Se trata de una isquemia prolongada, pero transitoria, de unos 20 minutos, es decir, que alcanza a producir floculaciones de la matriz mitocondrial. Al reperfundir el [[tejido en este estado, el fenómeno se manifiesta característicamente por bandas de contracción que comprenden varios sarcómeros y que se alternan con bandas de rarefacción, en las que las miofibrillas aparecen rotas y las mitocondrias desplazadas en acúmulos .
Formas de Necrosis
Clásicamente se distinguen dos formas principales: la necrosis de coagulación y la necrosis de colicuación. Los signos que permiten distinguir estas formas son esencialmente macroscópicos y se observan, por lo tanto, cuando la necrosis alcanza dimensiones adecuadas, como los infartos.
La zona necrótica, cuando ya hay necrofanerosis, aparece tumefacta, amarillenta; en los infartos, carece de la estructura normal. Si la necrosis es extensa, aunque no corresponda a un infarto, puede haber destrucción de la trama fibrilar, como sucede en las necrosis masivas del hígado.Al microscopio, las células comprometidas presentan los signos típicos de la necrofanerosis . En general, se reconoce la estructura del órgano por las siluetas de las células y fibras. Se habla de una necrosis estructurada.El proceso necrolítico se desarrolla lentamente; si la necrosis es extensa, se produce un proceso reparativo que deja una cicatriz. Si es pequeña y afecta sólo el parénquima, se colapsa la trama fribilar.
Necrosis de colicuación
La necrosis de colicuación se presenta casi exclusivamente en el sistema nervioso central, con mayor frecuencia en infartos cerebrales, en que es más manifiesta en la substancia blanca; puede ocurrir también en el páncreas como componente de pancreatitis necróticas. . Los caracteres particulares de la necrosis de colicuación en el tejido nervioso, especialmente de la substancia blanca, se explican por su pobre contenido en proteínas y su alto contenido en substancias grasas. En la necrosis de colicuación el pH se mantiene ácido, lo que favorece la actividad enzimática. El medio ácido se explica por la liberación de ácidos grasos producidos en la desintegración de la mielina. En el páncreas, la necrosis de colicuación se explica por el alto contenido en enzimas proteolíticas de éste órgano.El páncreas también tiene un alto contenido en lipasas, que, al necrosarse las células, se liberan y actúan sobre el tejido adiposo vecino: se produce una adiponecrosis . En la adiponecrosis se listan los triglicéridos y se liberan grandes cantidades de ácidos grasos; se producen así jabones de calcio lo que da un aspecto finamente granular basófilo a los focos necróticos.
¿QUÉ ES LA APOPTOSIS?
Es la destrucción o muerte celular, pero a diferencia de la necrosis, la muerte celular es programada por la misma célula, su objetivo particular es el de eliminar células que ya no son necesarias para el organismo, todo esto a través de acontecimientos que se dan a nivel interno evitando así la aparición de alguna enfermedad como el cáncer debido a la replicación de una célula dañada.
Características generales de la apoptosis:
La apoptosis es un tipo de muerte celular que usan los organismos multicelulares para eliminar células dañadas o no necesarias de una forma perfectamente controlada que minimiza el daño de las células vecinas. Los restos celulares resultantes, que están siempre rodeados de membrana plasmática, son eliminados mediante fagocitosis, evitando la inflamación en esa zona.
La célula que muere por apoptosis sufre una serie de cambios morfológicos, reduciéndose su volumen. La membrana se altera y aparecen protuberancias ("blebbing"), el citoplasma y los orgánulos celulares se condensan y se liberan factores del interior de la mitocondria que promueven la muerte.
La apoptosis juega un papel esencial en el desarrollo embrionario, especialmente en el desarrollo del sistema nervioso, donde el número de neuronas depende de la eliminación de muchas células mediante este proceso. También se eliminan por apoptosis las células de las regiones interdigitales para dar lugar a los dedos. Sydney Brenner, John Sulston y Robert Horvitz recibieron el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 2002 por sus estudios en el gusano Caenorhabditis elegans, en dónde por primera vez identificaron un proceso de muerte celular programada (apoptosis), esencial para su desarrollo, por el que se elimina un número definido de células producidas inicialmente en exceso. Mediante estudios en mutantes de estos gusanos, se identificaron los genes necesarios para este proceso y posteriormente se han encontrado sus homólogos en humanos.
La desregulación de la apoptosis y las enfermedades:
En el organismo adulto la apoptosis resulta esencial para mantener la homeostasis de los tejidos ya que elimina células excedentarias o células dañadas que podrían ser peligrosas para el organismo. Cuando los mecanismos que regulan la apoptosis fallan, tanto por exceso como por defecto, este equilibrio se altera y pueden originarse diversas patologías. La resistencia a la apoptosis es una de las características que contribuyen a la generación de un tumor y también puede ser la causa de algunas enfermedades autoinmunes. En el caso contrario, un exceso de apoptosis podría estar relacionado con enfermedades neurodegenerativas.
Fragmentación del ADN y ruptura de proteínas por las caspasas:
Una de las características más importantes de la apoptosis es la condensación del núcleo y la fragmentación del ADN en fragmentos de 200bp (pares de bases) o múltiplos de ellos ("escalera de ADN"). Además, muchas proteínas celulares sufren una ruptura o proteolisis, generalmente catalizada por proteínas con actividad enzimática denominadas caspasas. Todas las caspasas (cisteín-proteasas) tienen una cisteína en su centro activo y producen cortes en proteínas, justo detrás del aminoácido Asp. Cuando se inicia el proceso de apoptosis, se activan las caspasas, se cortan proteínas y finalmente el ADN.
Existen dos rutas principales de activación de la apoptosis. Una que se inicia en la membrana a nivel de unas proteínas, denominadas receptores de muerte, que al unirse a determinadas proteínas extracelulares (ligandos) desencadenan la activación de las caspasas. La otra vía se inicia en respuesta al daño celular causado por radiación o determinados compuestos tóxicos.
Papel de la mitocondria en la apoptosis:
Durante la apoptosis las mitocondrias liberan al citosol proteínas que participan en el proceso de manera decisiva. Una de estas proteínas es el citocromo c que una vez en el citosol produce la activación de algunas caspasas. La liberación de proteínas de la mitocondria va acompañada de una perdida de su función como orgánulo generador de energía, ya que se afecta el proceso de transporte electrónico.
Fagocitosis de las células apoptóticas:
En las células apoptóticas se producen cambios en la distribución de lípidos de la membrana plasmática. Un fosfolípido normalmente presente sólo en la cara interna de la bicapa lipídica, la fosfatidilserina, se transloca a la cara externa. La fosfatidilserina en la superficie celular actúa como señal para que la célula apoptótica sea reconocida y eliminada por los fagocitos.